Las cinco
hermanas
Había una vez una niña llamada Blancanieves con sus hermanas llamadas
Cenicienta, Caperucita Roja, Gretel y Aurora.
Las llamaban las cinco hermanas hijas del rey George y la reina Emyli.
Las hermanas eran re felices, jugaban juntas, se peinaban juntas, divertían
juntas mandándose mensajes por whatsApp, se sacaban fotos con el palo de la
selfie, las publicaban en Facebook e Instagram y así se divertían.
Pero una mañana hubo un problema con la conexión de internet, no había
manera de conectarse. A todas les agarró el ataque porque no se imaginaban un
día sin Internet.
Las hermanas fueron a preguntarle de inmediato al rey y este les comentó
que por un problema en el reino vecino, por una semana no iban a tener internet.
Una semana sin Internet iba a ser un caos. Inmediatamente tenían que
pensar qué iban a hacer en esos interminables siete días y decidieron
salir recorrer las tierras del palacio.
Cenicienta estaba preocupada de cómo se enteraría su príncipe que ella
estaba incomunicada y pensaba en cuán rápido vendría a buscarla, es más seguro
que ya estaba en camino.
Aurora se había imaginado una súper fiesta con todos sus amigos por su
cumpleaños que era en tres días pero ahora no podría avisarle a nadie sin
internet.
Caperucita quedó en mandarle WhatsApp a la abuela para confirmarle que
los remedios ya estaban en camino y que los recibiría en dos días…se había
colgado con face y no le avisó.
Gretel debía terminar un trabajo y mandárselo por mail a Hansel, su
hermano pero aún no lo había terminado y él iba a matarla porque era de una
semana atrás.
En cambio Blancanieves no tenía ningún problema que la complicara..había
cumplido con todos sus compromisos, no tenía príncipe al que avisar, ni cumplía
años ni muchos menos tenía un hermano reclamándole el trabajo. Blancanieves
podría disfrutar de la aventura que sería no tener conectividad.
Esos siete días interminables pasaron y la red más famosa del reino
volvió a su normal funcionamiento.
Para la mayoría fue un caos:
Cenicienta se cansó de esperar al príncipe y el nunca vino a buscarla.
El día que volvió internet él le explicó que se dio cuenta lo mucho que había
descuidado el reino por estar constantemente con el celular y que si quería
seguir siendo su novia iba a tener que conectarse con él sólo a la noche. Cosa
que Cenicienta aún está pensando porque no le gustó nada lo que el príncipe le
dijo.
Caperucita se ligó el reto mal de su abuela que también retó a su madre
porque el encargar y llevar unos remedios no es tarea que se le pueda encargar
a una adolescente que se la pasa en las nubes.
Gretel se peleó con su hermano, ambos se sacaron un uno en el trabajo
por no presentarlo en tiempo y en forma. Ella está viendo cómo negociar que la
perdone vía WhatsApp.
La que sí no sólo aprendió algo nuevo sino que tuvo un fiestón fue
Aurora. Cómo no quería dejar de festejar un año más se decidió a hacer a mano
todas las tarjetas de invitación y de llevarlas personalmente casa por casa. Se
dio cuenta que había mucha gente a la que hacía meses que no le veía la cara
aunque se comunicaran todos los días por chat y entendió que fue genial haber
estado sin internet.
El rey miró de cerca cada una de las situaciones que pasaron en esos
siete días y luego de los resultados tanto positivos como negativos decidió
volver a conectar el router que el mismo había desenchufado, sintiéndose feliz
porque sus hijas entendieron que no todo pasaba por el whatsApp.
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